Wernher Von BraunWernher Von Braun soñaba con alcanzar el espacio, y gracias a el los Estados Unidos dieron un salto crucial en su programa aeroespacial alcanzando la Luna; pero el primer uso práctico de sus inventos acababa en la industria armamentista en forma de misiles y de su ingenio las listas en cementerios son muy largas. 

Creo que Von Braun debió sentirse francamente mal por todo ello, como yo comienzo a sentirme ahora observando el panorama que se está produciendo… no es que haya (hayamos) matado a nadie, salvo, quizás, al futuro, que no es poco.

Todos los que, desde la tecnologías de la información y de las comunicaciones, hemos ido contribuyendo, y lo seguimos haciendo, sin conocimiento de causa, a la configuración de un tecnosistema global, por el cual, cada idea innovadora llevada a la práctica, bien en un inocente juego como miniApp ejecutada en los móviles y basada en la geolocalización, bien en un original monedero electrónico o medio de pago virtual, bien en tantos y tantos inventos que han salido, o están por salir, de la materia gris de emprendedores, profesionales y/o ciudadanos de a pie, acaban produciendo procesos que están siendo aprovechados y usados para otros fines.

Los que hemos programado sistemas de control, de validación, los que fueron generando arquitecturas complejas, sistemas de gestión inteligente de la información, aquella generación de técnicas con nombres sugerentes como datamining, datamart en la era del datawarehouse, toda la mas compleja ingeniería de software aplicada a entornos de gestión, de marketing y de negocio, fueron y son simiente para la creación de un núcleo de inteligencia artificial que acaba aposentándose en los sistemas de Gobierno, como no podía ser de otra forma.

Escena de Minority Report

Sin duda, la tecnología nos atrae

Los que conocemos el potencial de las TICs y continuamos siendo idealistas, soñamos con un futuro posible, pero parece que no factible, en el que los propios individuos puedan tomar decisiones en modo participativo real, tan sencillo y tan cercano como que un barrio decida por sí mismo, y sin fórmulas abstractas de interpretaciones de mayorías, donde será ubicado el contenedor de la basura; y tan sencillo y tan global como decidir la carga impositiva general basada en necesidades concretas y aceptadas.

Tenemos plataformas que posibilitan hoy la interconexión de mil millones de personas, y nos gusta soñar con las redes sociales como instrumentos de mejora de un sistema que hace aguas y que produce tanta infelicidad por doquier, pero éstas redes acaban transformándose en contenedores de información personal para usos interesados que van dibujando un horizonte al que no me gustaría llegar.

Esa miniApp que te permite localizar tu smartphone, en caso de pérdida o robo, les sirve para localizarte a ti si lo llevas encima. Los nuevos medios de pago ubicuos permitirán, un día, retirar los billetes y las monedas de tus bolsillos, y todo el flujo monetario se hará a través de los bancos, así el control será mayor y la recaudación ejecutada en tiempo real.

Mister Smith

No seamos verdugos

Con la maravillosa iniciativa de defender a los árboles (y a pesar de las magnas inversiones realizadas para producir papel reciclado) ahora ya no te notifican oficialmente nada en formato fisico y ademas, transforman lo reactivo en proactivo, dejando a tu sola responsabilidad el acceder vía internet y dotado de firma electrónica, para comprobar si tienes algo pendiente… Y ¡ay, como te descuides!… porque ten en cuenta que…

Saben ya dónde vives, y sabrán a que hora has salido, por donde has pasado, con quien has hablado y de que, cuando, donde y que has comido, cuanto has pagado y que te queda en el banco, donde estuviste y con quien, que película fuiste a ver, lo que bebiste antes de coger el coche, la velocidad con la que pasaste por aquel cruce, cuando llegaste a casa, que libro estas leyendo en la cama y la página por la que vas,… Ah! Y también que deberías haber recogido ya aquel análisis de sangre porque tienes el colesterol por las nubes, y lo les que importa es que te encuentres bien para seguir produciendo, consumiendo y, sobretodo, contribuyendo.

Dicho esto, y pensando en nuestros hijos y en las generaciones futuras, es importante que tomemos conciencia, dejar de piar, que no sirve para nada, y hacer lo que se pueda, a partir de ahora, para evitar a toda costa, que ese posible futuro se haga realidad.